Municipalidad de Lurigancho Chosica

 

 

 


"Año de la Integración y Reconocimiento de Nuestra Diversidad" Lima, 19 de Mayo de 2012

Viernes, 22 de Abril de 2011 11:23

"El Aquicito", Ciudadela Mágica de los Andes. Chosica, Moyopampa - 1935

Escrito por:  Lurigancho Chosica
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iv) De acuerdo a los estudios geológicos y de glaciación efectuados por numerosos estudios, especialmente de Augusto Cardich así como de las investigaciones de los paleo ambientes, el hombre en el valle del Rímac habría "aparecido probablemente a fines del Pleistoceno" e inicios del Holoceno, siendo cazadores y recolectores, incrementando luego sus actividades con la pesca del mar, pero sin dejar su territorio interior.

Posteriormente pasaron al semi-sedentarismo con la adopción del cultivo y la formación de agrupaciones, dando nacimiento a las aldeas que se convirtieron en centros ceremoniales de adoración a sus dioses tal como se puede comprobar de los restos que quedan a lo largo del valle del Rímac, como Santa Inés, Moyopampa, San Pedro de Mama, Cajamarquilla y Puruchuco.

Las investigaciones arqueológicas en el Perú realizadas en los últimos años, arrojaron novedades y precisiones sobre este tema y han sido presentadas por el historiador Jorge E. Silva en Perú Antiguo-Tomo II en 1982. A lo largo de este trabajo, encontramos la mayor aproximación sobre el tiempo de estos asentamientos humanos de la costa central y especialmente del valle del Rímac, materia de nuestra investigación.

Silva expresa que la costa central (Lima) alberga asentamientos humanos cuyo origen responde a la etapa "informativa", con características integradoras sustentadas en la extracción marina así como la agricultura y que adoptaron un sistema sociopolítico integrador facilitado por la cercanía de los valles y el control ejercido por los centros ceremoniales.

Por su parte Rogger Ravines y William Ysbel en 1975, "reconocen la existencia de interacciones multivalle con los centros ceremoniales competitivos hace unos 2000 años a. C. Plantean esta situación partiendo de los datos provenientes de Garayar y postulan un mecanismo de lazos vinculados con la actividad económica y religiosa en diferentes centros ceremoniales situados en los valles de la costa central."

Refiriéndose a esta tesis, Silva concluye afirmando "que el modelo que proponen incluye una élite que recibía los servicios de la comunidad y que tal posición está investida de complejas interrelaciones económicas que rebasó la actividad extractora del mar para incorporar a la agricultura los terrenos cercanos a los ríos". Además debieron existir asentamientos significativos no sólo en el litoral sino también valle adentro. Tal posibilidad se comprueba con los asentamientos de los ríos de habitación en el fundo Vásquez, Huachipa, Jicamarca y Ricardo Palma.

Última modificación Viernes, 22 de Abril de 2011 12:50